LA CATEDRAL DE SEVILLA, OBRA DE LOCOS

BANDERA DE ESPAÑA“Hagamos una iglesia tan hermosa y tan grandiosa que los que la vieren labrada nos tengan por locos“. Según la tradición, esto es lo que resolvieron hacer los canónigos de Sevilla en 1401, tras decidir derribar la mezquita almohade que, consagrada, usaban como catedral, pues había quedado muy dañada a causa del terremoto de 1356. Parece ser que una vez más se confirma el tópico que atribuye a los sevillanos una capacidad innata para la exageración… Pero la frase describe perfectamente el pensamiento de quien contempla por primera vez la inmensa aunque refinada mole de la catedral de Santa María de la Sede de Sevilla.
 

 

Efectivamente, la catedral de Sevilla, por superficie, es la iglesia más grande de España y la tercera del mundo. También es la iglesia gótica más grande del mundo. Además de la iglesia en sí, el conjunto se ve aumentado por el patio de los Naranjos, la iglesia del Sagrario y el campanario (la impresionante Giralda). Es una catedral gótica que sin embargo integra algunos elementos importantes de la antigua mezquita aljama de la época almohade, cuyo solar ocupa, así como otros posteriores renacentistas, barrocos, neoclásicos e incluso neogóticos.

 

Pináculos góticos

 

Si atendemos a la estructura general del edificio, tanto al exterior como al interior muestra una gran unidad estilística en sus formas góticas, pues la mayoría de añadidos posteriores corresponden a elementos secundarios. No obstante, el templo no tiene la verticalidad típica de las catedrales góticas, pues su gran altura queda enmascarada por su enorme anchura.

 

Pináculos góticos

Catedral de Sevilla

 

Nuestra primera aproximación a este edificio empezará inevitablemente por la Giralda, símbolo indiscutible de la capital andaluza, que no es otra cosa que el alminar de la mezquita almohade transformado en campanario. Su esbeltez sobresale entre el caserío y es visible desde muchos puntos de la ciudad.

 

La Giralda desde lejos

Arbotantes góticos

La Giralda de Sevilla

La Giralda de Sevilla

Catedral de Sevilla

La Giralda de Sevilla

 

Se puede apreciar claramente dónde comienza el cuerpo superior renacentista del siglo XVI, que se armoniza asombrosamente bien con el cuerpo inferior musulmán, el cual presenta los característicos diseños geométricos. La Giralda tiene 87 metros de altura, que son 94 con la veleta, llamada el Giraldillo.

 

La Giralda de Sevilla

La Giralda de Sevilla

El Giraldillo

 

La Giralda cuenta con un mirador situado en el cuerpo de campanas. La subida se lleva a cabo por una rampa en espiral lo suficientemente ancha como para que el almuédano (el encargado de llamar a la oración musulmana) pudiera subir a caballo. Desde el mirador las vistas son impresionantes, como se aprecia en este artículo.

Al llegar a la catedral, podemos darle una vuelta completa por el exterior para verla en todo su esplendor. En la cabecera de la iglesia, a la izquierda de la famosa torre, sobresalen los hercúleos ábsides decorados con el blasón de Carlos I y con las armas de Castilla y León.

 

Ábsides y escudos

Ábsides y escudos

 

La portada principal, en la fachada oeste, es neogótica del siglo XIX. La flanquean varias estatuas de santos entre las que llama la atención una que lleva un pequeño dragón atado con una cadena a modo de mascota. Tan absurda representación es la de san Bartolomé y el dragoncito simboliza, dicen, la herejía y la idolatría. Y los cristianos se ríen de otras mitologías…

 

San Bartolomé

 

En la fachada norte encontramos la puerta del Perdón, una puerta árabe transformada que sirve de salida desde el patio de los Naranjos. Éste no es otra cosa que el patio de las abluciones de la antigua mezquita. Es rectangular y mide 43 metros por 81. Hoy se encuentra integrado en el recinto, pero sin ninguna actividad litúrgica. El patio nos ofrece unas estupendas vistas del transepto y de la Giralda.

 

Patio de los Naranjos

Patio de los Naranjos

 

Una vez en el interior nos dejamos impresionar por sus enormes dimensiones, que se aprecian mejor que desde fuera. Llama la atención que no presenta la forma de cruz latina, tan habitual de las catedrales góticas, sino una planta de salón (esto es, rectangular) de 116 metros por 76 (sin contar el patio de los Naranjos). La nave central y el transepto tienen 36 metros y el resto 30. En total hay 64 bóvedas ojivales y estrelladas (éstas últimas, las del crucero).
 

Trascoro de Sevilla

Naves y pilares

 

Como es habitual en las catedrales españolas, el coro está situado en la nave central, inmediatamente antes del crucero. Los dos enormes órganos enfrentados son en realidad un solo instrumento que se toca con un mismo teclado.

 

Coro gótico

Órgano barroco

 

El trascoro es una obra barroca realizada en mármoles y jaspes en la parte posterior y rellenada con cuatro pequeñas capillas en los laterales, llamadas capillas de los alabastros, por el material en que están hechas. Fueron proyectadas por Juan Gil de Hontañón y entre ellas destaca la de la Inmaculada, que contiene la virgen llamada la Cieguecita, una obra sublime de Juan Martínez Montañés.

 

Trascoro de Sevilla

La Cieguecita

 

Es el momento de colocarse delante del coro, levantar la mirada y admirarse de la extraordinaria esbeltez de los pilares y las bóvedas del crucero.

 

Bóvedas góticas

 

Es el aperitivo perfecto para contemplar boquiabiertos una de las más grandiosas obras de la Historia del Arte. Girándonos, ante nuestra mirada se presenta el retablo más grande del mundo, con sus 20 metros de altura y 18 de anchura. Lo comenzó en 1482 el flamenco Pedro Dancart, su trabajo fue completado por varios artistas y se terminó 80 años más tarde. Consta de 45 escenas ricamente talladas sobre los mitos de Cristo y María. Sencillamente grandioso.

 

Retablo gótico

 

En el brazo derecho del crucero se encuentra la tumba de don Cristóbal Colón, descubridor de América. El almirante de la mar océana, cuyo lugar de nacimiento es desconocido, murió en Valladolid en 1506. Sus restos fueron tan viajeros como él, y después de pasar por Santo Domingo y La Habana, acabaron aquí. En Santo Domingo hay un mausoleo, el Faro a Colón, con unos restos humanos que no han sido analizados. Sin embargo, los restos de Sevilla han sido sometidos a análisis de ADN con resultado positivo. Por lo tanto, son auténticos, si bien es de justicia constatar que están incompletos. El solemne catafalco, de Arturo Mélida, representa un féretro sostenido por los cuatro reinos de España: CastillaLeónAragón y Navarra.

 

Mausoleo de Cristóbal Colón

 

En sus inmensos muros, esta catedral alberga 41 capillas y altares. La cabecera del templo está ocupada por la Capilla Real, del siglo XVI, que contiene las tumbas de tres monarcas de Castilla y León (Fernando III el SantoAlfonso X el Sabio y Pedro I el Cruel), entre otros miembros de la realeza. La enumeración de todas las capillas y de las obras artísticas que atesoran sería demasiado extensa, pero baste citar a pintores de la talla de Bartolomé Esteban MurilloFrancisco de ZurbaránLuca Giordano,  Juan de Valdés Leal o Andrea della Robbia.

En el lado derecho, podemos acceder a algunas dependencias de gran valor artístico. En primer lugar la sala capitular, renacentista de inspiración italiana. La solería es magnífica y la bóveda está decorada con pinturas del gran Murillo.

 

Sala capitular

Sala capitular

 

En segundo lugar, la sacristía mayor, cubierta con una cúpula renacentista de gran belleza y que alberga algunos de los tesoros artísticos de más valor de la catedral. Entre ellos, la impresionante custodia de cinco cuerpos de Juan de Arfe. Mide 3,5 metros de altura y contiene 350 quilos de plata. En la misma estancia se expone una graciosa estatua de Fernando III el Santo, rey de Castilla y León, conquistador de Sevilla y patrón de la ciudad. Sorprende por su pequeña estatura, que sin embargo era normal en la Edad Media.

 

Custodia de Juan de Arfe

Fernando III el Santo_Sacristía de Sevilla

 

Finalmente, en la sacristía de los Cálices también podemos admirar cuadros de grandes artistas, entre ellos Las santas Justa y Rufina, de Francisco de Goya.

 

Sacristía de Sevilla

Francisco de Goya

 

Obviamente, apenas hemos podido hacer un resumen muy somero de los tesoros que contiene este gigantesco edificio. La catedral de Sevilla, inmensa y magnífica muestra del genio humano, fue declarada patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987. ¿Fue la obra de unos locos… o quizá de unos genios?

 

Relatos de otros viajeros:
Deambulando con Artabria: Sevilla
Donde me dejes llevarte: Córdoba, día 3 ¿he dicho Córdoba? quería decir… ¡Sevilla!
 
 
 

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Para más información:
http://www.catedraldesevilla.es/
http://www.visitasevilla.es/
 
 
 

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