DEL COMUNISMO AL CAPITALISMO: LOS RASCACIELOS DE VARSOVIA

BANDERA DE POLONIA 2La capital de Polonia tiene muchas caras. Ciudad de rico pasado que atesora un gran patrimonio monumental, en los dos últimos siglos ha sufrido invasiones, destrucciones y tiranías. En la actualidad ha renacido vigorosa asimilando ese turbulento pasado y en ella se mezclan en una equilibrada síntesis la majestuosidad con el mal gusto, lo clásico con lo moderno, o lo elegante con lo grotesco.

 

 

Hoy nos acercamos a una zona de Varsovia que llama la atención por su contraste con la delicadeza de la parte histórica de la ciudad, una zona de rascacielos de cemento y vidrio que se agrupan como si de una manada de mastodontes se tratase. Y como no podía ser de otro modo, se agrupan en torno al macho alfa, el más poderoso de todos ellos.

 

20131208_075130 RASCACIELOS DE VARSOVIA

Palacio de la Cultura y la Ciencia

 

El Palacio de la Cultura y la Ciencia (Pałac Kultury i Nauki) esconde, bajo este pomposo nombre, parte de la Historia de Polonia, concretamente la más reciente. Construido en 1955, fue oficialmente un regalo de la Unión Soviética, y el pueblo siempre lo identificó con Stalin y su tiranía. Hasta hace poco era despreciado por los varsovianos, pero ahora ya lo ven con la distancia del tiempo transcurrido desde la caída del comunismo, e incluso se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad.

 

Palacio de la Cultura y la Ciencia

Palacio de la Cultura y la Ciencia

 

Con 237 metros, es el edificio más alto de Polonia y su estructura es visible desde múltiples puntos de la ciudad. Imita el famoso rascacielos de la Universidad de Moscú y es un magnífico ejemplo de arquitectura realista comunista, mezcla de clasicismo con megalomanía y gigantismo. Hoy en día, desprovisto de su significado político, lejos ya la amenaza del régimen que lo levantó, el Palacio de la Cultura y la Ciencia representa la dura realidad de un período histórico que no volverá. Es, simplemente, Historia de hormigón.

 

Palacio de la Cultura y la Ciencia

Palacio de la Cultura y la Ciencia

Palacio de la Cultura y la Ciencia

 

Lo que antes fue un amenazante mastodonte es hoy un atractivo de la Varsovia moderna, al exterior del casco antiguo. Por las noches se ilumina con vivos y cambiantes colores (ofrecemos aquí varias fotografías a modo de ejemplo) y es imposible escapar a su seducción. Cuenta con más de 3.000 habitaciones y en su 30ª planta tiene un mirador desde el que se divisa toda la ciudad y las llanuras que la rodean. También puede presumir de albergar en su cima el reloj más alto del mundo y, sorprendentemente, un nido de halcón peregrino. El edificio es, como su nombre indica, sede de los servicios culturales de Varsovia.

 

Ventisca de nieve en Varsovia

Ventisca de nieve en Varsovia

 

Si el Palacio de la Cultura y la Ciencia representa el comunismo que imperó en el país durante gran parte del siglo XX, el capitalismo que lo reemplazó ha levantado una pléyade de rascacielos de vidrio que recuerdan la vulgaridad de las ciudades anglosajonas. Se encuentran desperdigados por toda la ciudad, pero especialmente en lo que hoy es el centro económico y de negocios, en torno al mencionado obsequio soviético. Desde la 28ª planta de uno de ellos, un hotel, hemos podido tomar las grandiosas imágenes que ofrecemos de lo que hemos llamado la manada de rascacielos.

 

Centro comercial en Varsovia

Centro comercial en Varsovia

 

La arquitectura que ha traído el capitalismo ha revalorizado sin duda la del período comunista, pero también es evidente que los varsovianos no añoran la gris existencia que sufrieron durante décadas. El desarrollo económico ha sido veloz desde que cayó el régimen dictatorial, lo que se hace visible en todos los ámbitos de la vida cotidiana. Los centros comerciales no se diferencian de los que podemos encontrar en Madrid, París o Roma. Uno de ellos, espectacular por sus formas, está entre los rascacielos que rodean el Palacio de la Cultura y la Ciencia: se llama Terrazas Doradas (Złote Tarasy) y su llamativa cubierta de vidrio, de volúmenes ondulados, parece desparramarse como un alud de nieve.

 

Terrazas Doradas

Terrazas Doradas

 

Varsovia es una de las capitales europeas que cuenta con más rascacielos, algo ciertamente infrecuente en este continente repleto de ciudades antiguas y señoriales, hechas a la medida de sus habitantes. Pero también es cierto que la Historia de la capital polaca, para bien y para mal, la ha convertido en algo diferente. Si bien ha sabido reconstruir su patrimonio antiguo, arrasado por la barbarie de la guerra, tampoco oculta sus cicatrices ni sus contradicciones más recientes. El contraste entre el comunismo de ayer y el capitalismo de hoy se hace evidente y cautivador en la manada de rascacielos del centro de la capital.

 

Nota:

Este artículo se ha realizado en el marco del viaje promocional organizado por la Oficina de Turismo de Polonia en España (nuestro agradecimiento a Agata Witoslawska) y las Líneas Aéreas Polacas (LOT), en el cual también participaron las siguientes bitácoras:

DebocadosFlusviajesMachbelMi maleta y yoMola viajarTokitanVagamundos Viaje al atardecer

 

TEXTO Y FOTOS © LAGARTO ROJO
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Para más información:
https://www.warsawtour.pl/es/gu-a-indispensable/informaci-n-tur-stica/informaci-n-tur-stica-de-varsovia-163795.html

 
 
 

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10 comentarios sobre “DEL COMUNISMO AL CAPITALISMO: LOS RASCACIELOS DE VARSOVIA

  1. Me ha gustado tu descripción del mastodóntico edificio emblema del totalitarismo pro-soviético. Es increíble hasta donde puede llegar la megalomanía. Debe ser curiosa Varsovia con su contraste entre la antigua ciudad (reconstruida), los edificios de la época soviética y las construcciones contemporáneas. Todo un reflejo de la historia de la ciudad.

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  2. Impresionante el rascacielos de la epoca sovietica… que bueno que los polacos han podido dentro de lo que cabe dar la vuelta a la pagina y ahora aceptarlo como simbolo de la ciudad… que el edificio a pesar de ser tan cuadrado con esas luces de noche se ve muy bien!!

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  3. Cuando conocí Varsovia hace algunos años me llamaron la atención los edificios de estilo soviético como muestra de algo sólido que no podrá caer nunca… pero la historia demuestra que no es así, que el tiempo pasa y todo evoluciona tal y como muestras en tu artículo.

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    1. Cuando estuve en Varsovia la gente no entendía que justamente lo que más me llamaba la atención era la arquitectura soviética, que todo el mundo desprecia. Y es precisamente por lo que dices: en mi infancia el comunismo parecía eterno, inderrumbable, lo que había al otro lado del Telón de Acero parecía otro mundo… y de repente cayó. Quién nos iba a decir que hoy Varsovia sería una ciudad muy similar a las nuestras…

      Gracias por comentar.

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  4. Es verdad que el contraste es enorme, no se me habría ocurrido pensar en la influencia del comunismo o capitalismo a la hora de construir… Genial enfoque el que le has dado a esta ciudad, muy original!

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    1. Bueno… decadencia y resurgimiento. Varsovia se ha reinventado a sí misma y ha sabido sacar partido a sus contradicciones. Y efectivamente, creo que un hilo argumental coherente es fundamental para un buen artículo. En el fondo es un microrrelato ¿no?

      Gracias y un saludo.

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