VERONA, MUCHO MÁS QUE ROMEO Y JULIETA (I)

Verona es una ciudad bendecida y al mismo tiempo maldecida por una obra literaria. Esa obra famosa se llama Romeo y Julieta. Ha dado fama a la ciudad y ha atraído muchas miradas sobre ella, pero al mismo tiempo tiene el riesgo de esconder la verdadera riqueza monumental que atesora la ciudad véneta. A diferencia de, por ejemplo, los Amantes de Teruel, -que sí son reales y posiblemente inspiraron al dramaturgo inglés de impronunciable nombre- éstos no existieron y por lo tanto cualquier lugar que sea presentado como relacionado con los personajes de la tragedia es falso. Nosotros vamos a visitar la Verona real, una ciudad llena de Historia y Arte.

 


 

La segunda ciudad más monumental del Véneto (tras Venecia, claro) está construida en un pronunciado meandro del río Adigio. Tiene 260.000 habitantes y es una de las siete capitales de provincia vénetas. Ya desde tiempos de los romanos era un nudo de comunicaciones importante y hoy sigue teniendo una situación geográfica envidiable: a sólo 30 quilómetros del lago de Garda, a medio camino entre Venecia y Milán, rodeada por una agradable campiña y no lejos de la preciosa región montañosa de los Dolomitas. Posee aeropuerto internacional. Además, su pequeño tamaño hace que se pueda recorrer a pie y conocer sus principales monumentos y lugares de interés en una sola jornada. Eso mismo es lo que vamos a hacer nosotros ahora.

 

Estatua ecuestre de Víctor Manuel II, rey de Italia, en la plaza de la Bra’
Estatua ecuestre de Víctor Manuel II, rey de Italia, en la plaza de la Bra’

 

Verona tiene más de 2.000 años de antigüedad, pero su época de apogeo la alcanzó entre los siglos XIII y XIV, bajo el dominio de la familia Scaligeri. En esa época extendió su dominio por la región del lago de Garda y rivalizó con otras ciudades-estado vecinas. En 1405 cayó en poder de la Serenísima República de Venecia, a la cual estuvo unida hasta su disolución en 1797. Desde entonces siguió el mismo destino que toda la región del Véneto: ocupación napoleónica, dominación austriaca hasta 1866 y posterior adhesión al Reino de Italia. En el siglo XVI vivió el hijo más ilustre de la ciudad, Paolo Caliari, llamado Veronés, uno de los grandes maestros de la pintura universal.

 

El anfiteatro de Verona (l’Arena) en la plaza de la Bra’
El anfiteatro de Verona (l’Arena) en la plaza de la Bra’
Cafeterías y terrazas en la plaza de la Bra'
Cafeterías y terrazas en la plaza de la Bra’

 

Un buen lugar para comenzar nuestro recorrido por la Verona monumental es la plaza de la Bra’, punto de unión entre la ciudad antigua y la nueva, justo al interior de la muralla medieval. Esta muralla presenta almenas con forma de cola de golondrina, típicas de las construcciones de los Scaligeri. El nombre de esta plaza proviene de braida, palabra de origen germánico que significa explanada. Antiguo lugar de mercado, hoy es la mayor de la ciudad. Tras atravesar la puerta de la muralla, a la derecha vemos el Palacio de la Gran Guardia (antiguo acuartelamiento de la Guardia Ducal veneciana y hoy palacio de exposiciones) y el Palacio Barbieri (hoy ayuntamiento), ambos algo mastodónticos. A la izquierda, una hilera de cafés con terrazas de aire muy italiano. Es una plaza extraña de forma irregular que parece haber sido urbanizada sin ninguna planificación.

 

Una típica y tranquila callejuela del casco antiguo de Verona
Una típica y tranquila callejuela del casco antiguo de Verona

 

Media plaza la ocupa una zona ajardinada presidida por la estatua del rey Víctor Manuel II a caballo (¿alguien conoce una ciudad italiana que no tenga una estatua ecuestre de este monarca?). Detrás, la otra mitad de la plaza la ocupa el anfiteatro (l’arena). De finales del siglo I, fue uno de los mayores del Imperio y tiene 44 hileras de asientos y capacidad para 25.000 espectadores. No es realmente atractivo, y menos en verano, cuando se habilita para representaciones líricas y se llena de elementos extraños. Hay que pagar para entrar y su interior decepciona si uno lo encuentra lleno de hierros y focos, si bien desde la última grada se obtienen estupendas vistas panorámicas. A la izquierda del anfiteatro comienza la calle de Giuseppe Mazzini, una estrecha vía llena de comercios y turistas (ojo con los carteristas, estamos en Italia…) que nos llevará directamente al corazón del casco antiguo.

 

Plaza de las Hierbas. En primer término, la Columna del Mercado
Plaza de las Hierbas. En primer término, la Columna del Mercado
Monumento a las Víctimas de 1915 en la plaza de las Hierbas
Monumento a las Víctimas de 1915 en la plaza de las Hierbas

 

Desembocamos en la preciosa plaza de las Hierbas (piazza delle Erbe), antiguo foro romano, hoy llena de animación los días de mercado. Es muy alargada y está rodeada de edificios antiguos de gran encanto entre los cuales destaca el barroco Palacio Maffei, en el extremo opuesto a nuestro punto de llegada. En el interior de la plaza se alinean la Columna del Mercado, el Capitello o Tribuna -desde la cual se leían los decretos y sentencias- la fuente de Madonna Verona -una diosa romana que representa a la ciudad- y la Columna de San Marcos, símbolo de la República de Venecia. En un lado, una majestuosa estatua de una mujer alzando una espada al cielo honra a las víctimas civiles ametralladas en esta plaza por un avión austriaco en 1915, durante la I Guerra Mundial. En el lado opuesto de la plaza vemos un arco; lo atravesamos y llegamos a otra plaza.

 

La Columna de San marcos y el palacio Maffei en la plaza de las Hierbas
La Columna de San marcos y el palacio Maffei en la plaza de las Hierbas

 

Pero lo que encontraremos en esa plaza lo veremos en la segunda parte de este artículo. También descubriremos otros rincones encantadores de Verona, con varias iglesias, unas impresionantes tumbas, las riberas del río Adigio…

 
 

Texto y fotos © LAGARTO ROJO

Permitida su reproducción previa autorización y siempre que se cite su procedencia.

 

Para más información:

http://www.veronatuttintorno.it/

 

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Postamigo

Locos por los viajes: Excursión a Verona
Deambulando con Artabria: Verona (día 3)
Viajes y vivencias: Verona, diciembre, 2010
Una estudiante por el mundo: Diario de viaje: Verona – Italia

 
 

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